miércoles, 28 de marzo de 2012

Make it shine


Frente a frente. Mirándonos el uno al otro. A escasos centímetros de tu boca. Tu respiración. Mi suspiro. El rozar de tus labios. Seguramente podría quedarme así toda la vida, no lo se, no he probado.
Tus ojos marrones perdidos en los míos, y mis ojos negros perdidos en los tuyos. Colocar mi mano en tu pecho.  Mi cara entre tus manos. Cerrar mis ojos, mientras tú me besas y cierras los tuyos. Nos separamos. Me sonríes de esa forma: tan especial, tan única, tan bonita. Te devuelvo la sonrisa y tú agarras mi mano con cuidado. Y no la suelto. No la dejaré escapar nunca. Y así, pasear con las manos enlazadas. Deteniéndonos solo para besarnos y decirnos te quiero al oído.

jueves, 22 de marzo de 2012

El nombre del viento...

Era viernes. Carolina esperaba el metro mientras leía El nombre del viento. Su pelo se recogía en una trenza hacia un lado, y mordía nerviosa sus uñas. Le parecía un libro precioso. Se había enamorado de su personaje: Kote. Más conocido como Kvothe. Ese pelirrojo que la había hechizado con solo leer las primeras páginas del libro. Incluso había soñado que le conocía, que realmente existía. Pero eso solo eran sueños.
Colocó el marcapáginas en el libro y lo dejó en el asiento de al lado. Cuando llegó el metro se levantó y entró en el último vagón a sentarse.
-Perdona-dijo una voz a su espalda- Esto es tuyo.Te lo has dejado fuera.
Ella se giró y vio a un chico alto y pelirrojo. Se le quedó mirando fijamente a los ojos.
-¿Kvothe?
Él sonrió mientras ella cogía el libro
-¿De verdad te gusta el libro, no?
-Si. Llevo tiempo buscando al verdadero Kvothe
-¿Crees que ya lo has encontrado?
Ella se acercó a él, y él con dulzura, la besó en los labios. No sería el verdadero Kvothe: pero para Carolina si lo era.

martes, 6 de marzo de 2012

El primer beso (Otra confesión)

Dos niños en un desván. Un niño y una niña. Arrodillados en el polvoriento suelo, enfrente de un viejo baúl abierto. El niño sostenía en sus manos un gran barco de madera, surcando un mar imaginario. La niña tenía una muñeca, que fingía ahogarse en el mar.
-Wendy, coge la cuerda!
-Peter, no puedo. Está muy lejos. Me voy a morir...
Tras conseguir que Wendy subiera al barco la niña suspiró y siguió vaciando el baúl mientras el niño seguía jugando.
-¿Sabes? Cuando sea mayor voy a tener un barco...
-¿Tú crees?
-Si...Y podré llevarte cuando quieras.¿Tú que vas a hacer?
-¿Yo? Yo quiero ser actriz. Salir en la televisión, ser famosa como lo es esa tal Penélope Cruz.
-Mi madre dice que las actrices dejan su vida anterior. Se olvidan de todo y tienen nuevas amistades, dejando a los viejos de lado.
-Yo no quiero olvidarte.
-Te olvidarás de mi, lo se.
-No. Nos conocemos desde siempre y no puedo olvidarte.No quiero olvidarte. Haz algo para que no pueda olvidarte nunca: un dibujo, un regalo, no se...

El niño se quedó quieto un momento pensando. Se acercó a la niña y le dijo:
-Pero prométeme que no te enfadarás ni lo rechazarás.
-Prometido.
Agarró la cara de la niña y la besó en los labios.

2 años después en el mismo lugar.
Los mismos chicos.Pero ya no jugaban.Solo buscaban un sitio para estar solos.

-¿Te acuerdas?
-Si.Teníamos diez años.
-¿Te olvidarás de mi?
-No, ¿y tú?
-No
-¿Volveremos a vernos?
-No lo se...
-¿Me hablarás?
-Claro que si

Él se acercó y la besó. Pero esta vez un beso largo y profundo. Distinto al de cuando eran niños.