jueves, 24 de enero de 2013

Las pinturas.

 La niña observa detenidamente las manos del dibujante. Ascienden y descienden lentamente sobre el lienzo. Aveces se paran y acarician suavemente el mismo lugar una y otra vez hasta que satisface a su autor.
 Los impacientes ojos de la niña brillan cada vez que este acaba una obra. Y el pintor sonríe con satisfacción cada vez que esta mira detenidamente su cuadro y muestra su aprobación.
 La niña es la única persona que entiende sus obras perfectamenete. Otros artistas confunden sus intencionesy el se limita a sonreír  porque al menos tienen una buena opinion sobre estes.