viernes, 14 de marzo de 2014

No temas el quererla. Es posible.

Está dormido.

"Hay que luchar.
Cuando se quiere algo hay que pelear por ello. Aunque esto vaya contra tus propios principios. Tienes que dejar de ser un simple peón en el juego y transformarte en el caballo para arrasar con todo. Recuerda el credo: "Nada es verdad, todo está permitido".
Lo que te rodea puede estar engañándote. Ha llegado la hora de ser un asesino y saltarse las reglas. Lucha por lo que quieres, acaba con tus enemigos. Solo es la vida poniendo a prueba tus habilidades. Lucha por ello. Porque si no te enfrentas, ¿qué será de ti?   La carne humana es débil. Tienes que hacerte fuerte. En este mundo ya nadie respeta a nadie. Puedes empezar la caza, encontrarás las tres llaves y será tuya. Ella es la diosa de la luna. Ha llegado el momento, pequeño padawan".

Se despierta y abre los ojos de repente. Está sudando y las sábanas se le pegan a la piel. Enciende la luz de su cuarto y lanza una mirada al espejo, acercándose en silencio, descubre unos ojos azules mirándole.

"Soy yo. Son mis ojos. Sé que esto ha sido un sueño, pero tengo que aprender de el".

Aprieta los puños, sin dejar de mirar su reflejo. Su mirada se endurece.

-Voy a luchar por ella-dice él a habitación vacía- por muy difícil que sea.

lunes, 10 de marzo de 2014

Aprendiendo como Reshi.

Ahora creo que empiezo a entender un poco más todo esto. La dificultad varía dependiendo de la fuerza interior de una persona.
Las piezas del juego se resisten a obedecer mis jugadas, y se mueven por el tablero como quieren.Tengo que idear una nueva estrategia, o esta cárcel se quedará sin ventanas.
El juego se complica, pero le sonrío y demuestro mi ingenio ante el.
De nuevo pierde, pero no puedo cerrar los ojos, tengo que mantenerme en alerta, pues en cualquier momento me pueden atrapar.
Siento como la locura trata de fluír por mis venas y consigo sacar la fuerza suficiente para retenerla. Algún día no podré hacer esto, y explotaré, mi cabeza se perderá, y empezaré a llorar.
Sé que puedo continuar, sé que puedo ganar. Estaría dispuesta a pagar un alto precio por llegar al final de este juego. 
Pero hay algo que me hace cambiar de opinión.
Me estoy centrando demasiado en el final de este juego.
Recapacito. Recuerdo una frase que sirvió de ayuda a Kvothe, a aquella frase de El temor de un hombre sabio, de Crónica de un asesino de reyes:
"El objetivo es jugar una hermosa partida, ¿qué interés podría tener yo en una partida que no fuera hermosa?".
Entonces sonrío. He vuelto a ganar. Estaba a punto de cogerme los dedos con una puerta y he conseguido evitarlo. Ya huelo la victoria, pero lo importante es una buena partida, una buena y hermosa partida que algún día contaré a mis hijos.