martes, 29 de abril de 2014

Música.

En los momentos en los que lees esto está sentado en el suelo, con la espalda apoyada contra la cama, y su guitarra entre las manos.

Si eres de los que se fijan en los detalles, probablemente te habrás dado cuenta de que su mirada no está ahí, está perdida en sus pensamientos. Podrías hablarle en este mismo instante, pero no te respondería. Te recomiendo que te quedes detrás de el, y esperes.

Cierra los ojos y déjate llevar.

Sin darse cuenta empieza a regalar un par de punteos. Sus dedos bailan entre los trastes, entrenándose para el desafío.
Después de unos minutos de rasgueos sinsentido de queda en silencio, quieto...y cierra los ojos.

Tú espera. Todavía no te vayas. Ahora empieza.

Abre los ojos, y la música empieza. Los dedos se deslizan cada vez más rápido por el mástil, la música va en crescendo...   
Silencio.
La guitarra está siendo poseída por el músico, el músico por sus pensamientos...

martes, 22 de abril de 2014

Pesadilla (Parte 3)

Entro en otra pesadilla.Y entonces empiezo a correr, asustada. Alguien me persigue. No miro hacia atrás, y cuando trato de hacerlo no consigo darme la vuelta. Alguien grita mi nombre, pero ya apenas escucho nada.
Sigo corriendo austada, mis piernas eligen tener vida propia y ya no puedo frenarme por mucho que trate de hacerlo.
Corro mientras noto la mirada de mi persecutor en la nuca. Se me inundan los ojos de lágrimas y se me emborrona la vista...pero de repente algo va mal y tropiezo. Empiezo a llorar de forma descontrolada y de nuevo escucho a alguien gritando mi nombre.
Levanto la cabeza hacia el frente y le veo corriendo hacia mí. Me da un vuelco al corazón y una sonrisa se dibuja en mi cara. Llega junto a mí jadeante, me mira con sus ojos azules y me da un beso en la frente. Me acurruco en sus brazos y miro hacia atrás para ver quien me había estado persiguiendo.
Nada. No queda rastro de nadie.
Olvido ese mal rato y me refugio entre sus brazos.
Un cálido abrazo que me lleva a ser yo.

viernes, 18 de abril de 2014

Pesadilla, no más muerte (Parte 2)

Se apaga la luz. Miro fijamente al techo esperando a que mis ojos se adapten a la oscuridad. Como cada noche, tengo miedo a quedarme dormida. Tengo miedo a esta oscuridad que trae consigo la misma pesadilla. Noche tras noche, el mismo dolor. Noche tras noche, las mismas lágrimas. Cierro los ojos y me quedo dormida, sin saber que al fin, este sueño será diferente...

"Estoy sentada en el sofá. El se sienta a mi lado con una sonrisa.
-Al fin.
Asiento y dejo el ordenador encima de la mesa, justo frente a nosotros.
-¿Vas a tardar mucho en usarlos?- me pregunta mientras sostiene un paquete de pañuelos.
Abro la boca para responder pero en lugar de eso le golpeo con el codo sin lastimarlo, lo que provoca su risa.
-Solo preguntaba...
-Te estabas riendo de mí. Pero seré capaz de verla sin llorar- digo mientras me llevo la mano al pecho en señal de promesa. Aunque sé que no será así, sé que voy a llorar.
-¿Podemos hacer un trato?- me pregunta mirándome a los ojos.
-¿Qué trato?
-Dices que no llorarás.
-Y no lo haré.
-Pero yo creo que sí.
-Bien...¿cuál es el trato?
-Si yo gano me darás un beso.
-Saukerl- murmuro.
-Se me olvidaba que Rudy le había dicho lo mismo a Liesel- responde con una sonrisa.
Medito un momento y decido seguirle el juego.
-¿Y si yo gano?
-¿Qué quieres?
-No tendría sentido pedir no quedarme en la portería...ya que no jugamos al fútbol. Pero ya me pensaré lo que quiero.
-De acuerdo- sonríe- de todas formas no te hará falta.
Yo empecé a llorar a media película,  cuando Edward Bloom se marcha de Espectro. Primero traté de que no me viera, pero me vio.
-Estás llorando. Creo que alguien me debe algo- dice mientras me pasa un pañuelo.
-Gracias.
Me seco las lágrimas y miro hacia la pantalla. Lentamente pasa su brazo alrededor de mi cintura. Mi corazón empieza a latir cada vez más fuerte. Trato de tranquilizarme y cuando lo consigo me acurruco a su lado.

-Edward Bloom es un tonto. Sabe cual de las dos es el verdadero amor de su vida y aún así...los idiotas como el deberíamos desaparecer- comento cuando acaba la película.
-Es tonto. Porque tiene una mujer maravillosa. Y la forma en la que la ha conseguido es increíble. Estoy de acuerdo en que debería aclararse.
-Es una difícil decisión- respondo.
-Pues debería aclararse...-dice- y me debe usted un beso, señorita.
Suspiro y nuestras miradas se encuentran. Me acerco más a el. El corazón me va a salir desbocado...y le beso.

-¿Ha significado algo?- me pregunta.

Pero no me da tiempo a responder".

Abro los ojos y me despierto. Esta vez más tranquila, porque no le he visto morir. Agarro la libreta y el lápiz y lo escribo todo.
En realidad, una lágrima resbala por mi mejilla...

jueves, 10 de abril de 2014

BE AFRAID.

Quiero perderme en la inmensidad de su azul. Sentir que el tiempo se detiene y que todo va a salir bien.
Quiero sentir el calor de sus abrazos y sus besos en mi cuello... que me haga olvidar todo lo malo, que me mire con esos ojos azules y me sonría. Lo necesito.
Tengo miedo a que no me quiera, a perderle.
Tengo miedo a soltar su mano, y caer en el más profundo abismo. Me tengo miedo a mí misma y a lo que puedo hacer conmigo.     Tengo miedo a que me esté mintiendo.  Tengo miedo a lo que pueda pasar si esto no es real. Necesito que me jure que es la realidad, que es verdad y que por mucho que me pellizque esto no es un sueño y no puedo despertar.
Quiero que me haga sentirme especial en esta monotonía de vida. Necesito de su  cálido abrazo que despierte mis ganas de vivir.

miércoles, 9 de abril de 2014

Un amanecer especial.

La luz entra por la ventana. Abre los ojos y mira hacia el otro lado de la cama. Está durmiendo. Se acerca a el y esconde la cara bajo su brazo, como escondiéndose. Se siente protegida a su lado, sintiendo el roce de su cuerpo...
El abre los ojos y al sentir que ella se ha movido la mira. Ella levanta la cabeza y descubre sus ojos azules mirándola. Le sonríe y se pone encima de el.
-Buenos días, preciosa- dice dándole un beso en los labios.
-Buenos días.
-¿Has dormido bien?-pregunta acariciandole el pelo.
-Mmmm...no sé quién ha sido el que se ha puesto a roncar depues de haber hecho el amor- le responde ella sin poder evitar sonreír.
-Me dejas demasiado cansado- ríe.
Ella le golpea el pecho con el puño y se aparta de encima de el para bajarse de la cama. Pero el consigue incorporarse y agarrarla.
-No te escaparás, pequeña.
Ella ríe y dándose por vencida se deja caer en sus brazos. Vuelve a besarla de nuevo, y ella le acaricia la espalda.
-Te quiero.
-¿Crees que yo no?- responde el jugando con la tira de su sujetador.
Se queda pensativa un rato. El arquea una ceja mirándola a los ojos.
-Crees que yo no te quiero...-murmura- pues estás muy engañada. Porque eres la única chica a la que adoro.
Se levanta de la cama y la coge en sus brazos.
-¡Eh! ¿Qué estás haciendo? ¡Suéltame! ¡Suéltame! - grita ella sujentandose fuerte a el.
-Voy a demostrarte lo mucho que te quiero.
La puerta de la terraza está entreabierta, termina de abrirla con el pie y sale a la terraza con ella todavía en brazos.
El sol está saliendo.

-Mira que vistas tan hermosas- le dice- pero aún así no son tan bonitas como tú.
-¿Me has traído aquí fuera para compararme con el amanecer?- pregunta ella riendo
-No, te he traído aquí fuera para otra cosa- dice mientras la sienta sobre la mesa.
Ella lo mira con curiosidad. La luz del sol inunda la terraza y hace calor.
El la mira con eses ojos azules que a ella tanto le gustan, debilitandola siempre... Apoya una rodilla en el suelo, sin dejar de mirarla.
-¿Quieres casarte conmigo?
Ella baja la cabeza y las lágrimas empiezan a rodarle por el rostro.
-Sí. Claro que sí.
Se baja de la mesa y se acerca a el para besarlo.

Va a casarse con el amor de su vida.

martes, 8 de abril de 2014

Pesadilla.

Otra vez.
Abro los ojos jadeante, temiendo a la oscuridad que hay en mi habitación. Todavía puedo escuchar mis gritos. Empiezo a llorar y me siento en la cama abrazando las piernas. Mis ojos empiezan a adaptarse a la oscuridad y poco a poco me voy tranquilizando.
Llevo tres semanas así. La misma pesadilla.
El. Sangre. Mi corazón destrozado.
Su última sonrisa dedicada a mí. Sus últimas palabras suplicándome que no le olvide. Todo es tan real...y por primera vez, no sé que estoy en un sueño, y no puedo despertar. Noche tras noche, el mismo sufrimiento. Pero en el sueño también está ella, la que me obliga a dejarlo...
"Me bajo del tren. La estación está casi vacía, pero aún así tengo que recorrerla con la mirada hasta encontrarle. Está de pie, mirando entre los pasajeros que se bajan. Sonrío y voy hacia el. Entonces se gira y me ve.
Nuestras miradas se encuentran y en ese momento se detiene el tiempo. Ninguno de los dos escucha nada, solo nos miramos. Se acerca más y sin poder evitarlo salta hacia mi y me abraza muy fuerte. Empiezo a llorar.
Al fin estoy con el, en sus brazos. Me mira, me seca las lágrimas con los dedos y me da un beso en la frente. Empieza a acariciarme el pelo, y acercándose a mi oído me murmura un te quiero. Vuelvo a derrumbarme y lloro de nuevo. Estoy feliz.
Entonces todo sucede demasiado deprisa. Un hombre llega corriendo y tras robarme la maleta le clava a el un cuchillo. Me abalanzo sobre el, que cae al suelo. Mis manos se llenan de sangre, y empiezo a gritar.
Me lo han quitado, me lo han quitado...
Me mira con esa mirada especial, Anakin pone sus ojos en los míos, y se despide de mí, pidiéndome que no le olvide jamás y que me ama. Me acerco a el entre lágrimas, y le beso en los labios. No puede marcharse sin su primer beso, no puede marcharse sin mí, no puede dejarme sola... Entonces cierra los ojos, no sin antes sonreírme.
Sigo llorando y entonces aparece ella. No sé quién es, pero la odio. Llega riéndose, y luego se para frente a mí...con una postura amenazante.
-Aléjate de el. O si no lo perderás así..si yo no puedo tenerlo, tú tampoco. No juegues con el destino...¿o quieres verlo morir?
Y se marcha de nuevo, todavía riéndose, mientras yo me quedo con el en brazos.Su cuerpo inerte..."

Tengo los ojos hinchados de tanto llorar. Me ha costado. Pero lo he hecho. No puedo arriesgar la vida de nadie por algo así. Y arriesgar esa vida es como arriesgar mi propia vida. Al fin y al cabo siempre hemos sido una misma persona. Lo creí desde el primer momento, aún lo creo y siempre lo creeré.
Mis llamas me queman por primera vez en la vida. Me ha dolido, claro que me ha dolido porque me he visto obligada a mentir...pero puede hacerme todavía más daño que los sueños se hagan realidad.

Abrí los ojos y escribí esto en la oscuridad antes de quedarme nuevamente dormida. Al despertar, la cara de ella se me había olvidado. Mi mente no quiere ver esa imagen.
Tengo miedo.
Mucho miedo.
Pero ahora tengo que buscar un lugar seguro...y espero encontarlo. Y deseo que el también lo haga.

miércoles, 2 de abril de 2014

Cuantos pensamientos mientras miro el mar.

Me apoyo en la barandilla mientras miro el mar. Solo se escucha el sonido de las olas y los pájaros. El viento juguetea con mi pelo.
Bajo las escaleras y llego a la playa. Me siento a la orilla y dejo que mi vista se pierda en el horizonte...
"Quiero volver a ser yo. Y estoy en camino de ello. No sé si estoy haciendo lo correcto, pero me gustaría que lo fuera. Porque le he clavado un puñal a alguien, y no pudo haber sido sin motivo. Es cierto que yo ya estaba cansada: se había vuelto monótono, aburrido y había provocado mis lágrimas sin el saberlo. Pero no se lo merece. Nadie se merece algo así. Pero llegó el que me hizo olvidar los malos ratos que estaba pasando estas semanas, consiguió hacerme ver la realidad. Se ha instalado en mí. Entró a hurtadillas, y no le vi llegar".
Agarro una piedra y la acaricio con los dedos, "suave pero dura, puede hacer daño", pienso.
Regalo una media sonrisa al viento y me levanto. Miro el cielo y bajo la vista hacia mi mano, que todavía sostiene la piedra, y la lanzo al agua.
La piedra rompe el silencio al chocar contra el agua y sumergiéndose en el mar.
"Así es el amor. Llega inesperadamente alterándolo todo y removiendo nuestro mar. Y a la vez puede resultar duro...pero es hermoso".
Y me alejo en silencio, con las manos en los bolsillos de la cazadora...