jueves, 10 de julio de 2014

La cruda realidad

El mundo está cansado de todo.
Quisiera tapar los oídos y no enterarme de nada, no saber nada...
El mundo está asustado.
Vivimos en un país de injusticias, en un país que aparenta la libertad de la población, pero no es así.,.la gente no vive en un país que siga los ideales de la mayoría.

Hemos entrado en otra guerra sin habernos dado cuenta.

Si el país no hace caso a su gente, la gente tiene que hacerse escuchar. Lloráis porque han roto los cristales en las manifestaciones, porque han pintado en vuestros escaparates...daños absurdos en comparación con lo que están provocando los de ahí arriba : gente que se suicida porque no pueden continuar su vida, otros que viven en la calle, continúan los desahucios, siguen robando...
Los poetas vanguardistas se estarán riendo desde la tumba, porque estoy haciendo lo que muchos otros autores: juntar palabras para la teórica y no hacer nada en la práctica.
Pero no soy yo la que puede hacer nada en estos momentos. Somos todos.
Es hora de que esto cambie, y para hacerlo no podemos bajar la cabeza y mirar para otro lado, hay que armarse de valor y luchar.
Porque la batalla aún no ha terminado.
Y no debemos quedarnos sin armas en esta guerra.