jueves, 7 de agosto de 2014

Sturm und drang

Estoy en la playa con mi ropa deportiva, preparada para correr pese al mal tiempo. Miro el mar, una hermosa música relajante...pese a ello, prefiero mi música y pongo los cascos mientras estiro.
La primera canción, como siempre, es 1999. Canto en voz baja, pues soy consciente de que nadie me escucha.
Cuando acaba la canción me pongo en pie, activo el modo aleatorio y empiezo a correr por la orilla al ritmo de Bowie.
Siento que empieza a llover, como las gotas golpean mi cara, pero no me detengo. No temo a la lluvia, a pesar de estar hecha de fuego. Además, estoy acostumbrada a ella y al cielo gris...los que normalmente representan mi estado de ánimo...la tristeza. La canción se acaba y me saca de mis pensamientos.

"Do you believe everything that you read
Everything that you see on the set. You look around at your sleepy little town..."

Se me para el corazón y tropiezo. Sin poder reaccionar estoy en el suelo, con las manos sujetando mi cabeza.
Esa canción.
Necesito que pare de sonar, pero no quiero pararla. Es su recuerdo. Es su canción...
Las lágrimas empiezan a recorrer mis mejillas, confundiendose ahora con la lluvia. Miro al cielo, y todo mi ser le ruega que vuelva, que regrese a mi lado, porque le echa de menos y le necesita.
Me quedo sentada hasta que acaba la canción. Es entonces cuando me levanto despacio y vuelvo a casa, con los Beatles cubriendo el silencio...

"You don't realise how much I need you.
Love you all the time and never leave you.
Please come on back to me. 
I'm lonely as can be. I need you..."