domingo, 30 de noviembre de 2014

¿Y dónde acabaremos?

Lo siento. Somos náufragos cada uno en su mundo. Navegando hacia donde nos lleve el mar.
                                                     ¿Y dónde acabaremos?
Seguro que yo conoceré a Poseidón, a ti te dejaré las nereidas.
Me encontraré con Hermes, mientras que tú verás a Hécate en las encrucijadas.
Pelearás como Ares, yo lo haré como Atenea.
Serás Apolo y yo seré una musa.
Nos encontraremos en la Luna...tú como Pan, yo como Selene.
Yo confiaré en Afrodita, a ti te tocará confiar en Eros.

Pero son las moiras, a las parcas, las fata... las que decidirán nuestro destino.
Hilando.
Hilando.
Hilando.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Historias en los espejos.

 ¿Porque soñar con algo que nunca llegará? Mantengo esa esperanza ¿y qué? Es algo demasiado absurdo. Pensar que puedo tener algo que en realidad sé que no puedo tener.
Agarro la manta y me acurruco en ella. Levanto la vista de la pantalla y me encuentro con mi propia mirada en el espejo. Casi ni me reconozco. Los ojos rojos, llenos de lágrimas. El pelo completamente alborotado y la mirada perdida a saber donde.
 Voy a decirte que es absurdo que lo intentes, nunca llegarás a comprenderme, créeme. No soy lo suficientemente buena y lo sabes. ¿De qué me sirve sentir cosas si
sé que no son suficientes para llenarte.
 No nos espera una vida juntos, no. Tú te mereces un destino mejor. No quiero que pases el resto de tu vida atrapado entre unas lágrimas que
nunca podrás llegar a secar.
 No lo hagas.
 No lo intentes.
 Quédate donde estás y olvídame.
 Olvida que me has conocido. Olvida luego hasta que me has olvidado.
 Deja que nuestras vidas sigan rumbos distintos.
 Hazlo tú.
 Porque yo seré incapaz.

 Sé que cuando nuestras miradas se encuentren pasará lo de siempre.
 Querrás evitarla.
 ¿Y sabes?
 Prefiero que me tomes como a un imposible a acabar llorando de nuevo por lo mismo.


lunes, 10 de noviembre de 2014

Hay orgullos demasiado poderosos como para dejarla pasar, ¿verdad?

 Hace frío. Se le hielan los pies, como noche tras noche.

Me pidió ser el estribillo de mi canción. Y no sabía qué responder. No dije nada.

No tenía ni idea de como escribir aquello.

Pero tenía que intentarlo.

 "Habitas entre sábanas,
 pero nunca son las mismas, y nunca las mías.
 Siempre has sido un aventurero, nunca te ha preocupado el riesgo"

 Se acurruca en la cama, agarrando las sábanas con fuerza, dejándose llevar por sus pensamientos...

"No entiendo lo que tienes que sentir cuando te lees en una estrofa, nunca he sido la letra de nadie. O al menos, no lo suficiente como para notar que las letras me desgarrasen desde dentro dejándome esa marca de dolor agradable."

"Me pediste una canción, yo solo podría ofrecerte ser tu musa."

(Y ahí me quedé...pensando).

miércoles, 5 de noviembre de 2014

7 vidas tiene un gato.

 Tiene ganas de gritar, de acurrucarse en la cama y cerrar los ojos para no volver a abrirlos jamás. Sentirse invisible en la tierra al menos por una vez en la vida. Aunque en realidad sí es invisible. Se odia a sí misma y a todo lo que la rodea. Siempre lo hizo, y durante un tiempo olvidó ese sentimiento hacia sí misma.
 Pero es ahora cuando el sueño la hace cerrar los ojos cuando se da cuenta de todo esto.
 Se ha pasado toda la vida tratando de huír de sí misma, desconociéndose cada vez más y más. Y todo por crecer con el desprecio girando en torno a ella.

 Encerrada entre cuatro paredes escuchando los gritos y el eco de los suyos propios, sintiendo el dolor en la piel y rodeada de sus propias lágrimas.

                                                     ¿Queríais esta historia, no?
                                                            
  Durante terribles años vivió rodeada de sufrimiento, callándose las cosas que en realidad estaba gritando dentro de sí misma, dejando en cada lágrima y en cada llanto cualquier tipo de esperanza que había dentro de ella.
 Y ese fue su final, porque algo se murió en su interior, algo comenzó a desfallecer poco a poco para verse consumida en cenizas.

 Y 7 vidas tiene un gato.
 Y por la última ella ya ha pasado.