jueves, 22 de enero de 2015

Que sí.


 Que sí, que tengo ganas de ti.

 Que sí, que quiero mirarte a los ojos y que tú me mires.
 Que sí, que quiero que me lleves contigo a la cama, 
 o que me dejes sobre la mesa.

 Que quiero sentir como tus manos recorren todo mi cuerpo,
dejar que tus labios rocen los míos,
y que nuestras respiraciones entrecortadas se pierdan la una en la otra.

 Que sí, que quiero pasar contigo todos mis días y mis noches,
 despertarme con tus besos,
 vivir en tus sonrisas, 
 y dormir entre tus brazos.

 Quiero, quiero, quiero...
que te quiero a ti, y ya no me importa nada más.

domingo, 18 de enero de 2015

Game Over

 He estado borrando y escribiendo, tratando de buscar sonoridad a lo que estaba escribiendo, pero ha llegado un momento en el que me he preguntado, ¿para qué?
 Carece de sentido dedicarle tiempo a alguien que te ha olvidado, que te ha tirado a la basura y que ha jugado con tus sentimientos.


 Simplemente, he abandonado el juego.

 Antes pensaba que era el destino, ¿y ahora? Puedes seguir haciendo lo que hasta ahora, que ha sido permanecer en silencio.
 Y no me digas que ese silencio tuyo lo has pasado entre lágrimas, porque ¿sabes? 

 Yo ya no me lo creo.

 Una parte de mí te está odiando a ti, y otra parte de mí me está odiando a mí.
 Pero ya estoy siendo fría y he dejado que aparezca el Game Over en lo que hasta ahora había sido nuestra partida.

viernes, 16 de enero de 2015

Ah, ah...

 No es que no quiera decirte nada, es que en mi cabeza reina el caos y la confusión.
 No es que no tenga claro lo que quiero, es que ha pasado poco tiempo desde aquel adiós.

 Créeme que quiero decirte muchas cosas, pero todo ha ido demasiado acelerado para mi corazón.

 Tengo el miedo en el cuerpo, y se extiende igual que el frío, igual que un adiós. Y es a eso a lo que temo, a ser lastimada por cometer otro error,
a que vuelva a herirme como tantas veces, a que vuelva a quedarme yo sola con mi dolor.

 Me han avisado tantas veces, que creo que todavía es peor.


 El dolor te consume.

 Acaba contigo.

 Y ya no queda salvación.



jueves, 15 de enero de 2015

Half right

 Dicen que si, que la vida es efímera y que hay que aprovechar cada momento.

 Pero de repente todo esto se ha acelerado y no sé para dónde mirar.

 Siento que aunque estoy bien, todo se rompe en pedazos, y a la hora de pegarlos no sé qué pegamento escoger. Utilizo un poco de cada uno y cuando menos me lo espere volverá a resquebrajarse.

                                        Estoy cansada de llorarle a la música...

                                       ...quiero que mi vida tenga la suya propia.

domingo, 11 de enero de 2015

No sé escribir.

Creo que no has entendido bien lo que quiere decir
"enamórate de una mujer que sepa escribir".

Tras todo este tiempo me he dado cuenta de que ya no me queda mucho más para decirte,
porque si todo esto tuviera sentido, 
probablemente tú, ya habrías venido.

Volveré a quedarme en silencio,
olvidando que son balas todo lo que escribo,
porque ya que he sido incapaz de expresarlo con palabras,
mi silencio será más fuerte que éstas balas.

Y con esto me despido, porque no puedo hacer, ni de mi propio Cupido.
Y efectivamente, todo esto carece de sentido.

sábado, 10 de enero de 2015

Estaba escribiendo una canción.

Camino hacia delante mirando de vez en cuando hacia atrás,
Viendo el rastro que dejan mis pasos, y a tu sonrisa recordándome el pasado.
No sé lo que hiciste conmigo, pero desde luego que yo no fui testigo.

Llegaste sin avisar, como una ráfaga de aire,
como cuando llega la lluvia en verano,
como cuando llega durante el invierno el sol.

Me hiciste perderme, no ser consciente de mis actos.
Olvidé lo que hacía,
me dejé llevar por lo que sentía,
y que además desconocía.

Mírame ahora,
huyendo de ti,
buscando otro lugar, otro alguien a quien amar.
Buscando cobijo en las noches sin luna,
buscando abrigo en alguien que no seas tú.

Déjame olvidarte, déjame que deje de mirar hacia atrás.
Déjame que sea esta letra la última que te escriba,
y que este,
sea mi último pensamiento hacia ti.

Y ya solo te puedo pedir,
por favor,
déjame olvidarme de ti.

viernes, 9 de enero de 2015

Me descolocas.

Puño y letra. Derroche de emociones, sentimientos descontrolados en el caos.
Abro la boca para hablar, pero solo digo tonterías.

Siempre es después, es después.

 Es después cuando sangro con el lápiz y el papel, cuando una hoja en blanco absorbe todas mis emociones y sentimientos que anteriormente fui incapaz de mostrar.

 Soy una inútil que no tiene voz, y que las palabras son su única arma.
 Dentro de mí las palabras se ocultan, una a una y silenciosas, para después explotar en cuanto ven una vía de escape.

 Me descolocas.
 Claro que me descolocas.

 Haces que dentro de mí se levante un vendaval sin necesidad de que llegue el frío invierno, haciéndome sentir un frío que me hiela los huesos, el alma...y que solo tu calor puede reconfortar.
 Quiero tenerte aquí, o a veces eso creo.
 Sin embargo hay días en los que solo deseo escucharte en la lejanía.
 No sé lo que quiero, pero dame motivos para querer que te quiera.

Come into my sleep.

 Voy a tener que dejar el papel y empezar a escribir en tu cara.
 Y aún así, después de esto, rezaré porque te mires en los espejos.

Y espero que sepas leer .

 Dicen que los ojos son el espejo del alma, y creo que tengo ojos. Y creo también nos hemos mirado lo suficiente como para que me digas hasta de que color son las motitas.

 Escribe aquí, escríbeme a mí, deja un mensaje en la luna o hazme llorar con palabras, pero di algo.

 Eres una música silenciosa que no dice nada y que al mismo tiempo dice tanto, que me hace pensar.
 Me quedo en silencio, esperando una respuesta, y tan solo se escucha el respirar.


¿Que hacemos?

No lo sé, tú dirás.

Respóndeme, te dice mi subconsciente traicionándome.

Respóndele a mi piel, que cada vez que escucha tu nombre se le erizan los pelos. 
Respóndele a mi sonrisa, que en cuanto te ve me ruega que la deje salir.
Respóndele a mi corazón, que duda entre si salir desbocado o dejar de latir por ti.
Respóndele a mi cabeza, que ya no sabe a quién obedecer.

¿Pido mucho, verdad?

jueves, 8 de enero de 2015

"Hay universos paralelos donde esto no sucedió".

 Echo de menos aquellos silencios en los que nos mirábamos sin decir nada, en los que fijabas tus ojos en los míos y eso llegaba a avergonzarme hasta cierto punto.

 Nunca fui capaz de sostener tu mirada.

Siempre bajaba los ojos...a tiempo para ver como una sonrisa vislumbraba entre tus labios. Entonces se me escapaba un pequeño suspiro, casi imperceptible...y trataba de volver a mirarte.

Quiero volver a aquellos días en los que notaba que tus ojos brillaban, en los que tus ojos sonreían para mí. Quiero volver a aquellos días en los que susurrabas a mi oído aquellas siete palabras.


miércoles, 7 de enero de 2015

Gritos de silencio.

¿Cómo puedo echar de menos tus manos si nunca me han tocado? ¿Cómo puedo quererte todavía si tú ya has dejado de hacerlo? ¿Cómo puedo extrañarte tanto, cuando pocas veces pienso en ti?

 Quiero gritar que te necesito, quiero que me confieses que tú también, quiero gritarte que te quiero y que nunca te dejaré de querer. Necesito hacerlo, pero cuando lo intento, de mí solo salen gritos de silencio y mi ser enmudece, siendo incapaz de decir palabra...dejando los gritos reducidos en nada, volviendo a lo que eran: simples sentimientos ocultos.