domingo, 24 de abril de 2016

Mierda I.

 A veces me pregunto si alguien se molesta en leer mis entradas, si he causado efecto alguno con mis palabras. Es inútil que me lo pregunte, pero quiero ayudar con ellas ya que conmigo no sirven.
 Nos pasamos la vida escuchando a nuestro alrededor cómo nos critican. Y sí, yo también. Muchos tenéis esa falsa idea de mí, no me conocéis pero en vuestra cabeza os habéis creado esa imagen de una chica estirada. No podríais estar más equivocados.
He soportado (y todavía soporto) comentarios hirientes, miradas que duelen...he soportado y soporto el "joder qué gorda estás", "qué fea eres", "eres una jodida pesada" y el que la gente no sepa guardar un secreto, el no confiar en nadie, el guardar toda mi mierda por un millón de motivos. Todavía espero encontrar un hombro sobre el que llorar, dejar que mis ojos se hinchen pero soltarlo todo.
A veces me paro a pensar, ¿qué pasa porque esté gordita y sea bajita? ¿Algún problema? Quiero atreverme y enfrentarme a este tipo de problemas, pero luego alguien te suelta de nuevo ese comentario y te vienes abajo aunque intentes disimularlo. "Esa gente no te merece", pero es que entonces nadie te merece. Las únicas personas que realmente respetan algo es porque se encuentran en la misma situación o porque sienten lástima. Se ve en sus miradas. No hay excepciones. Triste realidad.
Por qué la gente no puede fijarse en el interior, por qué.
Creo que ya tengo bastante con mirarme al espejo a diario, ver lo que sobra. No pido que dejéis de reíros interiormente, haced lo que os venga en gana. Pero no hagáis sentir mal a los demás porque os gusta sentiros superiores al resto.
Cada persona es como es, el cuerpo desaparece, cambia con el tiempo. La forma de ser sigue ahí.

jueves, 7 de abril de 2016

Dos meses.

 Dos meses sin escribir y mi vida sigue igual: en la mismísima mierda. Podría decir que ha mejorado un poco, porque cada vez tengo menos bajonas y ese tipo de cosas. Pero sigo hablando sin pensar dos veces las causas que pueden tener mis palabras, el daño que pueden llegar a hacer.
 Sigo queriendo desaparecer de vez en cuando, sigo arrepintiéndome de muchas cosas de las que ya no hay vuelta atrás. Pero en fin, así es la vida. Soy una humana y me equivoco.
 Mi insomnio sigue presente, sigo pensando en cómo eran las cosas el año pasado y pese a que interiormente estaba peor lo echo de menos. Llamadme masoca, lo que sea. Pero así es la vida, a veces arriesgas, a veces no.
 Simplemente necesitaba escribir una mierda de entrada antes de que el polvo empezase a llenar esto. Espero volver a escribir cosas nuevas pronto.
Cuidaos.